Las espinacas gambas son un plato reconfortante que combina espinacas frescas con gambas. Esta receta incluye una salsa bechamel que realza los sabores.
Puntos clave
- El control de la temperatura es crucial para una salsa cremosa.
- Cocinar las gambas solo hasta que estén rosadas evita que se vuelvan gomosas.
- Las espinacas deben marchitarse rápidamente para conservar su color y nutrientes.
- Sazonar adecuadamente la salsa mejora el sabor general del plato.

Espinacas a la Crema con Gambas: Cena Perfecta
Ingredients
- 500 g espinacas frescas
- 300 g gambas peladas
- 50 g mantequilla sin sal
- 2 dientes de ajo
- 500 ml leche entera
- 2 cucharadas de harina de trigo
- Sal al gusto
Instructions
- Cocina las espinacas en agua hirviendo con sal durante 2-3 minutos. Escúrrelas muy bien, presionando para eliminar el exceso de agua. Reserva.
- En una sartén grande a fuego medio, derrite la mantequilla. Añade los ajos picados finamente y sofríe hasta que estén fragantes, sin que se doren.
- Incorpora las gambas peladas a la sartén y cocina durante 2-3 minutos, hasta que cambien de color y estén rosadas. Retíralas de la sartén y reserva.
- En la misma sartén, añade la harina y cocina, removiendo constantemente, durante 1 minuto para hacer un roux. Poco a poco, vierte la leche tibia sin dejar de remover con unas varillas para evitar grumos. Cocina hasta que la salsa espese.
- Regresa las espinacas escurridas a la sartén con la salsa. Mezcla bien y cocina por un par de minutos. Prueba y ajusta la sal si es necesario.
- Finalmente, añade las gambas cocidas a la sartén y mezcla suavemente. Calienta por un minuto más para que las gambas se integren con la salsa. Sirve inmediatamente.
Notes
– Si la salsa bechamel te queda con grumos, puedes pasarla por un colador fino o usar una batidora de mano para conseguir una textura perfectamente lisa.
– Una vez las gambas estén rosadas, retíralas de la sartén para evitar que se sobrecocinen y queden gomosas; las reincorporarás al final para que se calienten. Nutrition information is an estimate, calculated automatically. Values vary with brands, substitutions and portion sizes.
La técnica que hace la diferencia
La clave para unas espinacas a la crema con gambas perfectas radica en la emulsión de la salsa. Al combinar la mantequilla con la harina y luego añadir la leche, se crea una base suave y cremosa. Es esencial calentar la mezcla a fuego medio-bajo, removiendo constantemente para evitar que se formen grumos. La harina debe cocinarse ligeramente antes de añadir la leche para eliminar su sabor crudo, lo que también ayuda a espesar la salsa. Las espinacas, por otro lado, deben ser cocidas solo hasta que se marchiten, preservando su color vibrante y nutrientes.
Solución de problemas
- La salsa está demasiado líquida: Si la salsa no espesa adecuadamente, puedes añadir un poco más de harina disuelta en agua fría y cocinar un poco más para activar el almidón.
- Las espinacas quedan amargas: Asegúrate de no cocinar las espinacas demasiado tiempo. Un blanqueado rápido en agua hirviendo antes de añadirlas a la salsa puede ayudar a reducir la amargura.
- Las gambas están gomosas: Cocinar las gambas a fuego alto durante demasiado tiempo puede hacer que se vuelvan gomosas. Añádelas al final y cocínalas solo hasta que estén rosadas y opacas.
- Sabor insípido: Asegúrate de sazonar bien la salsa con sal y, si lo deseas, un poco de pimienta o nuez moscada para realzar los sabores.
Substituciones
- Leche entera: Puedes usar leche desnatada o leche vegetal, aunque la textura será menos cremosa.
- Mantequilla sin sal: La margarina puede ser un sustituto, pero no aportará el mismo sabor rico.
- Gambas: Si no tienes gambas, puedes sustituirlas por pollo cocido en cubos o champiñones para una opción vegetariana.
- Harina de trigo: Para una versión sin gluten, puedes usar harina de arroz o maicena como espesante.
Consejos pro
- Para un sabor más intenso, saltea las gambas en la mantequilla antes de añadir el ajo y el roux. Retíralas, y luego incorpóralas al final.
- Si la salsa bechamel te queda con grumos, puedes pasarla por un colador fino o usar una batidora de mano para conseguir una textura perfectamente lisa.
- Una vez las gambas estén rosadas, retíralas de la sartén para evitar que se sobrecocinen y queden gomosas; las reincorporarás al final para que se calienten.
Anímate a probar esta receta de espinacas a la crema con gambas y déjate sorprender por su sabor. ¡Una opción deliciosa y nutritiva para tu mesa!
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, las espinacas congeladas son una buena opción. Asegúrate de descongelarlas y escurrir el exceso de agua antes de añadirlas a la salsa para evitar que esta se vuelva aguada.
¿Qué tipo de gambas debo usar?
Es recomendable usar gambas frescas o descongeladas, peladas y sin venas. Las gambas grandes ofrecen una mejor textura, pero las pequeñas también funcionan bien en esta receta.
¿Cuánto tiempo puedo guardar las sobras?
Las sobras se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días. Para recalentar, hazlo a fuego lento para evitar que la crema se separe.
¿Puedo hacer esta receta con antelación?
Sí, puedes preparar la salsa con antelación y calentarla justo antes de servir. Sin embargo, es mejor añadir las gambas y las espinacas frescas justo antes de servir para mantener la textura adecuada.
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