Limpia las alcachofas, retirando las hojas exteriores más duras y la parte superior. Corta las puntas y la base, dejando solo los corazones tiernos. Córtalas en cuartos y retira los pelillos del centro si los tiene. Rocíalas inmediatamente con el zumo de limón para evitar que se oxiden.
En una sartén, calienta un poco de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade las alcachofas escurridas y cocínalas hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Esto tomará unos 10-15 minutos.
En un bol grande, bate los 4 huevos con la sal y la pimienta al gusto. Incorpora las alcachofas cocidas y el perejil fresco picado, mezclando bien para que todo se integre.
En la misma sartén (si es necesario, añade un poco más de aceite), vierte la mezcla de huevo y alcachofas. Cocina a fuego medio-bajo durante 5-7 minutos, moviendo la sartén ocasionalmente para que el huevo cuaje de manera uniforme.
Cuando los bordes estén dorados y el centro casi cuajado pero aún jugoso, puedes darle la vuelta a la tortilla con la ayuda de un plato grande o una tapa. Cocina por el otro lado durante 2-3 minutos más, hasta que esté dorada a tu gusto.
Sirve la tortilla caliente o templada, acompañada de una ensalada fresca o un poco de pan. ¡Disfruta de esta delicia ligera!