Lava y trocea finamente los 4 tomates pera, la media cebolla morada, los 2 jalapeños (retirando las semillas si prefieres menos picante) y el puñado de cilantro fresco. Échalos en un bol grande.
Añade el zumo de la lima recién exprimido y la cucharadita de sal. Mezcla suavemente con una cuchara hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y uniformemente distribuidos.
Prueba y ajusta la sal o el zumo de lima si es necesario, buscando el equilibrio perfecto de sabores.
Deja reposar el Pico de Gallo en el refrigerador durante al menos 15 minutos antes de servir para que los sabores se mezclen y se intensifiquen.