El zumo de 1 limón (unos 60 mililitros o 4 cucharadas de zumo de limón)
Tarros de cristal limpios y secos
Olla grande
Pectina natural (opcional, para espesar)
Instructions
Lava las fresas y retira los tallos verdes. Trocéalas y ponlas en un bol grande junto con el azúcar y el zumo de limón. Remueve hasta que los ingredientes estén bien integrados y guarda el bol en la nevera durante toda la noche (al menos 8 horas).
Al día siguiente, las fresas habrán soltado todo su jugo y se habrán integrado con el azúcar y el limón, formando un almíbar.
Echa la mezcla en una olla grande. Cocina a fuego fuerte y cuando rompa a hervir, baja a fuego suave y cocina durante unos 30 minutos o hasta que se reduzca y espese. De vez en cuando, remueve la mezcla para que no se pegue y elimina la espuma que sale en la superficie con una espumadera.
Una vez que la mermelada esté lista, puedes dejarla tal cual o batirla con una batidora de mano para que quede con una textura más fina y homogénea.
Viértela en tarros de cristal esterilizados, limpios y secos. Cierra muy bien los tarros y déjalos boca abajo un día entero para crear un vacío. Al día siguiente puedes darles la vuelta y ya puedes consumir o almacenar la mermelada en un lugar fresco y oscuro.